domingo, 5 de octubre de 2014

Los topos

"Ahora que lo pienso, no podría decir cuánto tardé en articular todas esas ideas, pero sí que discutimos sobre eso durante todo el camino hasta la Reserva Ecológica y que la discusión, a pesar de ser familiar para los dos, una especie de rosal desmadrado, lleno de espinas, pero espinas conocidas, fáciles de evitar, en nuestro hermoso jardín, se fue volviendo hueca, como si ya hubiéramos sorteado todas las espinas del rosal y ahora estuviéramos en el interior de una de ellas y entonces, encerrados ahí, casi sin aire, no hubiera nada que hacer".

"Pensé en eso de las cosas que uno puede compartir con el ser amado, en las costumbres del otro que pasan a ser las de uno, en la forma de hacer las cosas, en los gestos, en las miradas, en la forma de hablar, en todo lo que al principio es de cada uno pero que de tanto compartirse se vuelve igual".

"Como si hablara en sueños, dijo que siempre, de alguna forma, uno encuentra lo que busca, no hay que pensar si el destino sí o el destino no porque eso siempre es perder el tiempo (...) Todo dependía de la forma de ver lo que había pasado, de tener la paciencia suficiente para analizarlo y sacar conclusiones".

Félix Bruzzone, Los topos