sábado, 4 de junio de 2011

"El sueño se había realizado temprano, y la realización traía consigo beneficios y cargas. El éxito prematuro infunde una concepción casi mística del destino como algo opuesto a la fuerza de voluntad; en su peor grado, el engaño napoleónico. El hombre que surge joven cree ejercer su voluntad porque está con la buena estrella. El hombre que sólo se afirma a los treinta tiene una idea equilibrada de lo que han contribuido, por su parte, el destino y la fuerza de voluntad; el que ya tiene cuarenta es posible que ponga el énfasis tan sólo en la voluntad. Esto se manifiesta cuando el oficio de uno es azotado por las tormentas".
Scott Fitzgerald, "El éxito prematuro"

No hay comentarios:

Publicar un comentario