"Me he dado cuenta de que ocultar algo resulta tan interesante como contarlo. Me fascina cómo el habla, ese corto viaje entre nuestro interior y el exterior, puede ser tan doloroso bajo ciertas circunstancias".
"Me quedé quieta durante unos minutos. Me quedé allí, descalza sobre la hierba tibia, y sentí una enorme tristeza. De repente, sentí tristeza por todos nosotros, los seres humanos, como si, súbitamente, hubiese subido volando hacia los cielos y, como una especie de narrador omnisciente de una novela decimonónica, observase desde arriba el espectáculo de esta imperfecta humanidad, deseando que las cosas fueran diferentes, no totalmente diferentes, pero lo suficiente como para ahorrarnos un poco de sufrimiento aquí y allá. Era un deseo modesto, estoy segura, no era ninguna fantasía utópica sino la aspiración de un narrador sensato que sacude su pelirroja cabeza surcada por algunas canas y llora desde el alma, llora porque es normal llorar ante la infinita repetición de la maldad, de la violencia, de la mezquindad y del dolor. Y seguí llorando hasta que la puerta se abrió y mis tres vecinos salieron de la casa, cruzaron el patio y les di cobijo".
"Todos debemos dejarnos llevar por la imaginación y proyectarnos, de vez en cuando, para tener la oportunidad de ataviarnos con esos trajes largos y esos fracs de un tiempo que nunca fue y nunca será. Sirve para dar cierto lustre a nuestras deslucidas vidas y a veces, incluso, para poder elegir un sueño u otro y, en esa posibilidad de elección, dar una tregua a nuestra habitual tristeza. Después de todo, ninguno de nosotros podrá desatar jamás el nudo de las ficciones que conforman ese algo inestable que denominamos el Yo".
"La danza de la imaginación consiste en ser otro. Sin ella no somos nada".
"Sus 'Yo' estaban revueltos e intentaban descubrir lo que significaba tener otro papel en la vida, ponerse en la piel del otro, pertenecer a otra familia, a otro lugar".
"Todos nos estamos muriendo, uno a uno. Olemos a mortalidad y no podemos desprendernos de ese aroma. No hay nada que podamos hacer excepto, quizá, romper a cantar".
"El tiempo nos confunde. Los físicos saben cómo jugar con él, pero el resto de nosotros tenemos que ajustarnos a un presente vertiginoso que se transforma en un pasado incierto y, por más embrollado que ese pasado resida en nuestra memoria, siempre avanzamos inexorablemente hacia nuestro final. Sin embargo, mientras todavía estemos vivos y nuestro cerebro sea capaz de conectar unas ideas con otras, podemos saltar en nuestra mente de la infancia a la edad adulta y volver atrás y elegir cualquier momento de la época que queramos, un recuerdo dulce aquí y otro amargo más allá. Nunca volverán a ser lo que fueron, sólo una encarnación posterior. Lo que un día fue futuro es ahora pasado, pero el pasado vuelve en forma de recuerdo presente, está aquí y ahora, mientras escribo. De nuevo estoy escribiéndome en otro sitio".
Siri Hustvedt, El verano sin hombres
No hay comentarios:
Publicar un comentario