domingo, 15 de noviembre de 2015

Payasadas

"Eliza y yo solo usábamos el contacto corporal para aumentar la intimidad de nuestro cerebro. Así dimos nacimiento a un genio único, que moría en cuanto nos separábamos y renacía en cuanto volvíamos a juntarnos".

"No puedo pensar en ese ruido como un ruido. En cambio, es una enfermedad del silencio".

"Comprendí que los países nunca podían reconocer que sus guerras eran tragedias, pero que las familias no solo podían, sino que debían hacerlo".

"¿Y cómo nos las vimos con las dificultades
de las burdas payasadas del hombre, sí, y de Dios?
A nuestras anchas y sin temor,
gracias,
en un juego que nuestros sueños rehicieron".


Kurt Vonnegut, Payasadas

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