"La piel blanca y delicada de ella le recuerda ciertas flores del bosque bajo la luz de la luna, a las que se debe tocar muy suavemente, si no se las quiere deshojar. La toca, la acaricia apenas y descubre que sus labios son rosados como una fruta. Para probar su sabor le acerca los propios labios".
Manuel Puig, The Buenos Aires Affair
Gustave Klimt, Dánae
este todavía no lo leí,
ResponderEliminarme diste ganas*